dilluns, 14 de juliol del 2014

The WTO in Cartagena, Colombia

Last month I attended the regional meeting of the World Tourism Organisation, which was held (quite conveniently for me) in Cartagena de Indias, Colombia.

The meeting revolved around the sustainability, a topic which is becoming a bit of a common place nowadays. It was kind of interesting, seeing one Latin American official after the other (from Cuba, Honduras, Chile or Colombia alike) as they eagerly explained all the things their countries had done to improve tourism in a sustainable way. It was like pupils at school showing their accomplishments to the principal by the end of the year, but the principals happened to be the WTO officials in this case.

These world organisations are much like tourism itself, which in turn is said to be like fire: it can cook you a nice meal or burn down your house, as the nice saying goes. I recently downloaded a report from the Unesco written in the sixties with a handful of recommendations about Cartagena. The final recommendations concluded that some 120.000 hotel places had to be offered and a second airport at Baru had to be built. Fortunately this never happened, but what a threat that posed for the city and its resources!

Funny then, fifty years later the WTO is heralding sustainable tourism here in Cartagena, where half a century ago they promoted a heavy fordist tourism. Well, better improving later than never. Here you are the link. to this incredible report.




dimecres, 9 de juliol del 2014

Colòmbia al Mundial

He viscut aquests dies, al meu nou país, la passió pel futbol. Una passió veritablement gran: quan l'equip nacional jugava un partit, tot el país es paralitzava dvant les pantalles de tv. Els colombians han viscut el seu retorn als Mundials de futbol com una proesa, "setze anys després", de la seva darrera participació, com tothom et recorda. I ho viuen amb l'orgull de veure's de tu a tu amb grans països, amb l'autoestima "in crescendo". No és doncs passió: és veure's reconegut i homologat com un país més del món, malgrat els problemes que hem tingut i tenim encara.

El futbol és injust: "El árbitro nos robó el partido contra Brasil", diuen molts. Però el cert és que si vols ser a dalt de tot no pots badar tota una mitja part, com va fer l'equip colombià contra els "carioques".

El futbol és just: Brasil, que ha arribat a semifinals amb un joc d'equip pèssim, eliminant Xile per penalties, (i si Colòmbia s'hagués despertat abans, potser ni a semis haguessin arribat) ha estat humiliada per Alemanya (guaita, pel meu estimat "país-alma-mater", si així ho puc dir).

El futbol és imatge, específicament és branding de nacions i ciutats. Informo a qui llegeixi això des de Catalunya que aquí la imatge principal de Barcelona no és la Sagrada Família, com més d'un voldria, sinó el FC Barcelona. I això és així per a la majoria de sud-americans. Així les coses, els nois de la selecció han fet un excel.lent branding per al país, amb el seu joc net i alegre, i essent considerats una de les seleccions amb el millor joc d'equip. Un favor impagable al país. ¡Gracias, muchachos!



dissabte, 21 de juny del 2014

¿Gran? Turisme

Acabo de llegir aquests dies el llibre de Raimon Martínez Fraile "Gran Turismo". En Fraile té una rearcable carrera política al servei del turisme, i així es fa interessant de veure la problemàtica i la història recent del turisme des dels ulls d'un servent públic. 

En un to jovial i gairebé de "compadreo" l'autor explica les fites més importants del turisme barceloní, català i espanyol dels dos darrers decennis. És una mica emprenyador aquest to de "club d'amics" que de vegades té el llibre, però entre amic i amic en Fraile diu quatre veritats sobre el turisme: la necessitat d'nversions i no pas de subvencions, la promoció de proximitat més que no pas de lluny i altres temes. 

Discrepo, es clar, i amb un somriure de condescendència, quan es critica que Turisme sigui una carrera universitària... igual que hi ha mecànics i enginyers, li haurem de dir al senyor Fraile que hi han cambrers i ... turismòlegs, terme no gaire conegut però certament una professió necessària si volem competir en el futur.

Llibre curt i dinàmic, es llegeix en una tarda ociosa, molt recomanable.


dilluns, 19 de maig del 2014

Marea alta de cruceristas...

31.000 cruceristas en un solo día es una cifra mágica que ya les gustaría a muchos alcanzar. Este ha sido el número de cruceristas en Barcelona el fin de semana pasado, y desde luego se trata de una cifra respetable.

Pero leyendo más a fondo los artículos de prensa, y según se dice, se veían más cruceristas arrastrando maletas que cargando bolsas de tiendas. La visita a la ciudad, bien rápida, un lapso mínimo de tiempo. Evidentemente, taxis, guías, buses, etc. tuvieron que empleaserse a fondo para dar servicio a todos estos visitantes. 

Me queda el sabor, al final de todo este show. de que mucha masa y poca chica. Visitas rápidas, consumo de lugares, masas que llegan a la vez cargando nuestro espacio público.... ¿no habíamos dicho que íbamos hacia algo de más calidad? ¿Es esto lo que queremos? En fin, no sé si sólo yo soy aquí el discordante y el que no ve ningún cambio de parámetro, espero que "deep inside" se esté dando...


dissabte, 3 de maig del 2014

Contra la arquitectura faraónica y por la arquitectura para los faraones

Se preguntaba hace unos días “El País” (28/Abril/14, págs. 28 y 29) si la “gran arquitectura” estaba llegando a su fin. La “gran arquitectura" ha servido desde siempre para simbolizar poder (pirámides de Giza), enaltecer o renovar espacios urbanos (arquitectura icónica actual desde la Torre Eiffel al Guggenheim de Bilbao) o prefigurar estilos constructivos (el legado de Gaudí).

Ni que decir tiene, la gran arquitectura se da en paralelo a la “gran economía”, y por tanto es sólo en tiempos de vacas gordas que podemos edificar a lo grande preocupándonos más del continente que del contenido. Pero justamente estamos en tiempos de vacas flacas, con lo cual la arquitectura icónica está fuertemente cuestionada y en su lugar aparece la arquitectura básica, sostenible, diseñada a la medida humana, con costes humanos y pensando sobre todo en quien deberá habitar o usar el edificio. El reciclaje se impone: se han producido más ruinas en los últimos 25 años que en el resto de la historia. A partir de ahora parece que se reformará más que se inaugurará, y que lo público ganará a lo monumental. La belleza construida se tendrá que buscar con medios más modestos – es decir, con más ingenio y clase que con grandes presupuestos. Y la sostenibilidad gana puntos: hace no mucho, el arquitecto catalán Xavier Vilalta convenció a sus clientes etíopes que era mejor construir un mercado ventilado por celosías que un centro comercial con aire acondicionado en Addis Abeba. Adiós pues, por lo menos de momento, a la arquitectura faraónica.

Lo otro que merece ser comentado es que la arquitectura también trabaja para los faraones. Me explico. En “El País” del 1 de mayo, pág. 37, se informa de la inauguración de la réplica de la tumba de Tutankamón, en el Valle de los Reyes, en el Alto Egipto. La réplica de la tumba (hecha con gran esmero en materiales y técnicas, imitando por ejemplo las rugosidades de las paredes de la tumba original) debe de servir para desviar la avalancha de turistas que ha hecho que la tumba original se haya dañado más en los últimos 100 años que en los anteriores 3000. Tenemos la discusión servida en bandeja de si hay que visitar la tumba “original” (sabiendo que se contribuye a su destrucción) o basta visitar “la copia”. ¿Hasta qué punto podemos dar por buena una copia, por más fidedigna que ésta sea a su original? ¿Qué es “auténtico” en realidad?. Ahí está un funcionario de turismo egipcio argumentando que la tumba original se mantendrá abierta, porque, de otro modo “los japoneses cancelarían sus reservas en masa”. Dice en cambio el director de la empresa madrileña que ha realizado la tumba-facsímil que “hay muchos niveles de autenticidad”. Toma castaña. Que empiece la discusión, pues...

Y una última muestra del high-tech en la egiptología la he visto hoy en el CaixaForum de Girona, en la exposición de la tumba y la momia de Anghhor, un sacerdote egipcio. Excelente exposición que responde a los conceptos de “klein aber fein” y de “less is more”: en lugar de abrumarnos con montones de artefactos diversos, vemos unos pocos objetos expuestos, pero bien seleccionados y bien explicados. La historia de la momia es bien simpática: cuando el Museo de Egiptología de Leiden adquirió una serie de sarcófagos con sus momias a principios del s. XIX, desevolvieron una, que evidentemente se les hizo polvo allí mismo. Escarmentados, los holandeses dejaron las otras momias envueltas en sus linos hasta que, mucho tiempo después, los escáneres permitirían estudiar las momias con técnicas no-invasivas. Impresionan en la exposición los tres sarcófagos y la momia, claro está, pero lo que más impresiona es la radiografía de la momia, reproducida a escala real, y además con todos los amuletos con que se ornó dispuestos en sus emplazamientos primigenios sobre la radiografía.

Me recuerda este tema de la duplicación de obras para su preservación (gracias al high-tech y el multimedia) a esta noticia en la que se informa de la reproducción a de pinturas románicas del Valle de Boí. He aquí otro modo original de crear perdurabilidad y recrear cultura gracias a nuevas tecnologías. Y de azuzar la discusión sobre la autenticidad de la experiencia cultural o turística.

Prodigios de la tecnología todos ellos: la tumba-facsímil de Tutankamón, la recreación multimedia de pinturas románicas, e incluso se pueden considerar como tales los edificios de esta nueva “arquitectura pública” que llega: sostenibles, inteligentes, baratos.... y bonitos, claro está.







La hiperinformación en el turismo

Vuelo Munich-Barcelona, jueves por la mañana. La pareja de mi lado, un matrimonio alemán de mediana edad, vuela de short break a la capital catalana. Entramos en conversación y el señor me saca su Ipad con media docena de aplicaciones turísticas, todas customizadas sobre Barcelona. En el mapa interactivo le señalo mis restaurantes favoritos y algún museo que no conocía -esto último me parecía imposible ya que el señor tenía una cantidad de información muy grande, más que enciclopédica, en su dispositivo-. Le comento que existen aplicaciones de realidad aumentada sobre el barrio gótico de Bcn, me promete que nada más aterrizar se las bajará.

A la semana recibo un email de agradecimiento: “Barcelona es guay” (“atemberaubend” en original), “gracias por sus indicaciones, volveremos”. Atención que ahora viene lo mejor “Gracias por indicarnos las apps de realidad aumentada, han sido nuestros segundos ojos en Bcn, casi mejores que los nuestros hehehe”. Me quedo sorprendido, pero detecto la tendencia al alza: en unos años nadie verá el Barrio Gótico (o la Tour Eiffel, o la Fontana di Trevi) así, en real, tal como es, o por lo menos lo real no será lo esencial. La realidad aumentada será ya nuestro modo preferido de ver la “realidad normal” ofreciéndonos una visión mejorada y más informada de cuanto veamos o nos rodee. También, claro está, una visión más desconectada de lo real y tangible que nos rodee.

Tampoco tiene pérdida la línea de agradecimiento de la señora en el mail: “mi marido se empapó tanto con información sobre Bcn que al final era divertido chequear que los atractivos estuvieran allí y fueran tal como los habíamos imaginado en casa”. Alehop, aquí otra pues: el visitante ejerce no de descubridor sino de comprobador, hace tan sólo un “pattern matching” entre lo que sabe y lo que ve, entre lo que se le dijo o informó y lo que constata a pie de calle. Interesante visión pues que, junto a la de la realidad aumentada, hacen que el turismo vaya virtualizándose cada día más.

La cuestión final es si un día será más “guay” o “atemberaubend” vivir todo desde el sofá de casa y sin necesidad alguna de desplazarse.


dimarts, 29 d’abril del 2014

Revenue Management for Museums

An idea I recently proposed is the possibility of creating a revenue management policy for museums - or other cultural facilities especially geared towards tourists.

Revenue management, as we all know from the hospitality industry, means making your prices flexible according to demand. RM can vary daily or even hourly. We are all used to pay a premium price for travel or lodging in peak seasons. It's a convenient way for companies to make some cash out of increased demand and also to make demand more even throughout the year.

So how about having people paying a premium price for visiting museums in the middle of the season? If consumers are willing to paying different prices for different times it's fair suspecting that with the museums this will be the same. Hourly variations in entrance figures throughout the day could be better controlled this way. And people would have an incentive to visit attractions off-peak hours, days or months.

I am sure the hotel industry of a given city would be willing to share their knowledge with the museums in order to set up coherent RM policies. At the end of the day, hotels welcome overnight the people that visit the cultural attractions during the day. So cooperation could be fostered among different tourism actors, knowledge could be transferred or shared and joint strategies set up -- always welcomed things.